Aeropuertos que merecen una visita

Después de hablar del avión privado del príncipe Al-Waleed cubierto de oro y del aeropuerto de Doha con hotel de cinco estrellas y spa, toca volver a los altos vuelos. Pero unos especiales. Hoy toca hablar de aeropuertos que merecen una visita por sí mismos –sin perder de vista que algunos están en sitios que sólo podríamos definir como mágicos–.

El aeropuerto de Lukla, Nepal

Si te estás planteando ascender al Everest, ¿quién no se lo ha propuesto alguna vez?, el aeropuerto de Lukla, aeropuerto Tenzing-Hillary, puede convertirse en tu aliado o en tu peor pesadilla. Está considerado como el aeropuerto más peligroso del mundo. ¿Quién dijo miedo? Una pista corta e inclinada con muro al final y un acantilado al principio, montañas alrededor y una altura que hace que le llegue menos oxígeno a los motores… y todo esto para empezar una ascensión que para muchos se convierte en la última. Nosotros, sin llegar a esa altura, pasamos por el de Jonson, que también tiene su aquél entre la pista y la avioneta…

Lukla Ariport Chris Harrison

Foto: Chris Harrison

El aeropuerto de Paro, Bután

Como ya os contamos, Bután es un destino que cumple todas y cada una de las expectativas que uno puede tener de un país que se autodenomina el reino del dragón. De entrada su aeropuerto internacional, en Paro, sorprende. Todavía recuerdo la maniobra de sacacorchos de nuestro avión para conseguir bajar los ochomiles que lo rodean sin salirse del país. No llegan a diez los pilotos con autorización para aterrizar allí y cuando no hay luz natural y buena visibilidad se cierra.

Butan Aeropuerto

Pista de hielo, isla de Ross, Antártida

Vale, tal vez considerarlo aeropuerto es excesivo, pero si quieres ir a la Antártida y no te motiva nada lo de gastar un par de días cruzando el paso Drake con inclinaciones del 10º en el barco, la pista de hielo de la isla de Ross es tu solución. Eso sí, a partir de diciembre cierra porque la capa de hielo se vuelve inestable.

Antartida Sobrevolando

Aeropuerto de Svalbard, Noruega

Del sur al norte, el aeropuerto de Svalbard es el más septentrional del mundo con vuelos programados, más allá del Círculo Polar Ártico. Si te apetece ver osos polares, éste es tu aeropuerto… y le debe apetecer a bastante gente porque tiene más pasajeros anuales que el de Bután.

Longyearbyen Airport Butz

Foto: Butz

Aeropuerto de Isla de Pascua, Chile

El más remoto: el aeropuerto Mataveri de Isla de Pascua, está a más de 2.600 kilómetros de distancia del más cercano –Mangareva en la Polinesia Francesa– pero sus aviones recorren un mínimo de 3.759 kilómetros hasta el de Santiago de Chile o más de 4.200 hasta Tahiti. Y ¿a quién se le ocurrió poner aquí un aeropuerto? A la NASA. Bueno, no exactamente, a la NASA se le ocurrió arreglarlo en 1986 para que sirviera de pista de aterrizaje de emergencia de los transbordadores espaciales. Así que, lo mismo te encuentras con un astronauta cuando vayas a ver moáis. Nosotros con quien nos encontramos fue con Pelé que iba en nuestro avión y se hospedaba en nuestro hotel.

Isla Pascua Aeropuerto Mataveri

Aeropuerto de Gisborne, Nueva Zelanda

No es ni el más lejano, ni el más septentrional, ni el más austral, ni el más alto… pero el aeropuerto de Gisborne es el único que está atravesado por una línea férrea. Sí, una línea de tren cruza la pista de aterrizaje. Así que puedes ver como un tren a vapor se acerca peligrosamente al mismo tiempo que tu avión… y ninguno de los dos se caracteriza por ser capaz de frenar con mucha facilidad.

Los destinos merecen la pena pero… ¿qué decís de los aeropuertos?

 


 

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