Vacaciones a la sombra: cárceles que parecen hoteles de lujo

Evidentemente nunca te has planteado disfrutar de tus vacaciones así. Estás convencido de que se trata de una frase hecha pero, el cine se ha encargado de dejarte claro, que no es un lugar en el que disfrutar de tu descanso laboral. Vacaciones a la sombra es lo que casi todos buscamos cuando el sol se empeña en derretir hasta el asfalto, pero… ¿qué sombra? Acabar con tus huesos en la cárcel no parece ser la promesa de las mejores vacaciones de tu vida. Pero, los tiempos están cambiando y, si hace unos años disfrutar de un retiro espiritual en una celda conventual sin más comodidades que un catre, una mesa y una silla, era lo más in pronto veremos el siguiente paso con cárceles que parecen hoteles de lujo.

Noruega Prision Bastoy

Cárceles que parecen hoteles de lujo

Viendo algunas de estas prisiones cinco estrellas uno se puede llegar a plantear cometer un delito para disfrutar de esas merecidas “vacaciones a la sombra”. La idea principal de las prisiones es que los convictos se reinserten en la sociedad. Pocas veces vemos que eso suceda en las películas que nos muestran la gris, opresiva, peligrosa… –podéis poner el resto de adjetivos que se os ocurran– vida dentro de ellas. Sólo lo consigue el protagonista, con su increíble fuerza de voluntad y su bondad, ¿por qué acabarán siempre los buenos en las cárceles de Hollywood?

¿Quién dijo barrotes?

Volviendo a las cárceles de verdad, las nuevas no tienen barrotes, ni unas literas que se apilan en los pocos metros cuadros de una celda junto con un retrete de acero inoxidable a la vista de todo el mundo. Habitaciones individuales con baño privado, cocina, nevera, televisores de pantalla plana… sí, habitaciones porque ¿quién llamaría a eso celda?

Fuera de ellas la cosa no hace sino mejorar: piscinas, pistas de tenis, de squash, rocódromos, gimnasios al aire libre… Y si no eres muy de hacer deporte, qué parece tumbarte a tomar el sol, disfrutar de la vista de las montañas o leer un libro con tranquilidad. Sin olvidar que estás en el primer todo incluido de la historia, aunque no podrás acercarte a la barra del bar (¿bar? lo mismo hay alguno) y pedir un margarita cuando te apetezca.

Austria Centro Justicia Leoben

Cárceles de lujo en el norte de Europa

Noruega y Suecia muestran sus cárceles que parecen hoteles de lujo y nos hacen plantearnos el concepto de alojamiento de lujo en los países escandinavos. La prisión Halden y la prisión Bastoy, en Noruega, o la prisión Sollentuna, en Suecia, te hacen desear ser un criminal –ojo, que estas cárceles son para presos que han cometido delitos menores, que a alguno se le puede ir la mano y luego venir reclamando que lo han encarcelado en otro sitio–.

En Austria destaca el Centro de justicia Leoben para delitos no violentos, en Suiza la prisión Champ-Dollon, mientras que en Gran Bretaña son las prisiones Addiewell, en Escocia, y Forest Bank, en Inglaterra donde elegir entre un menú con muchas opciones, las que querrías oír nombrar al escuchar tu sentencia.

Suiza Prision Champ-Dollon

Hoteles-cárcel en el resto del mundo

No funciona la cosa tan bien respecto al lujo carcelario en el resto del mundo, aunque podéis disfrutar de algún que otro extra en ciertas cárceles de Estados Unidos –aunque os recordamos que el cine no siempre miente y que delinquir para ir a una de ellas sí que sería jugar a la ruleta rusa–, alguna en Oceanía y casi ninguna en Asia. Por supuesto en África os podéis olvidar.

Eso si, que no digáis que no os avisamos: el crimen nunca paga y nunca se sabe dónde pueden acabar tus huesos si vas por el mal camino. Es un consejo de madre y de Qué lujo de viaje.

 


 

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