Burdeos y el vino: un amor eterno

Beber una copa de vino de Burdeos en Burdeos está al alcance de cualquiera que visite la ciudad, pero ¿disfrutarla? Sería un pecado estar en una de las ciudades del vino por excelencia y no ser capaces de apreciar los matices y sabores de la bebida de los dioses. Algo que es fácilmente solucionable con un curso de en l’École du Vin de Bordeux. No hablamos de una cata, hablamos de una clase en toda regla impartida por auténticos profesionales. En Burdeos el vino se vive con intensidad, no en vano será la sede de la Ciudad del vino, pero es en sus bodegas donde se siente la verdadera pasión de sus “artistas”, no sólo los bodegueros, también los arquitectos.

Burdeos Ecole du Vin

L’École du Vin de Bordeaux, la escuela del vino de Burdeos

Hay lugares que evocan, ineludiblemente, sabores. Burdeos es una de ellas. ¿Qué es lo primero que piensas cuando oyes el nombre de la ciudad francesa? Exactamente: en vino. Un vino tinto –tan definido es su color que incluso existe el color “burdeos”–, aunque también hay blancos y rosados, que se considera entre los mejores del mundo.

Con esos antecedentes no podía no haber una escuela del vino en la ciudad –l’École du Vin– en la que se enseñan desde los fundamentos básicos del terruño de la zona que da el característico sabor a sus vinos hasta nociones básicas de maridaje, pasando, por supuesto, por la cata: un arte en sí mismo.

Pero no se trata de una clase elitista, existen cursos para todos los niveles: desde principiantes hasta profesionales. Dependiendo del amor por el vino –o de su interés por la cultura vinícola– se pueden hacer cursos de unas horas o incluso de varios días.

L’École du Vin se fundó en Burdeos hace más de 20 años. Por ella pasan más de 11.000 personas al año aprendiendo el arte del vino. Aunque L’École du Vin es única y está en Burdeos, hay más de 40 escuelas asociadas en 20 países con unos 80.000 alumnos anuales.

Burdeos Ecole du Vin

Visitar las bodegas de Burdeos

Los tiempos cambian y los grandes arquitectos han llegado al mundo del vino. Al igual que las bodegas de La Rioja con arquitectos como Frank Ghery, Zaha Hadid o Santiago Calatrava, los châteaux de Burdeos sorprenden con auténticas maravillas que llevan la modernidad a un arte milenario.

Château Cheval Blanc

Por si ser el único, junto con Château Ausone, con categoría Premier Grand Cru Classé (A) en la Clasificación del vino de Saint Emilion de 1955, la propia arquitectura de la bodega de Château Cheval Blanc ya merece una visita en sí misma. Dos ola de hormigón blanco que surgen del suelo obra de Christian de Portzamparc.

Château Soutard

El Château Soutard ha sido recientemente restaurado por el arquitecto bordelés Fabien Pédelaborde dando un aire moderno a una bodega con cinco siglos de historia.

Château Montrose

El Château Montrose es otro de los que ha sido renovado en los últimos años siguiendo el proyecto de Bouygues Rénovation Privée con Yves Grémont. Pero no se ha quedado en el exterior, los interiores, también renovados, han sido decorados por Corine Baudron-Servonnat de Studio Iéna.

Burdeos viñedos

Un día perfecto en los viñedos

¿Cómo sería un día perfecto en los viñedos? Comenzaría por un desayuno gourmet junto a los árboles frutales de los viñedos y acabaría con un paseo a caballo entre las viñas a la luz de la luna. Entre medias, charlas con los bodegueros que explicarían el proceso de creación de sus vinos y una visita a la historia de la bodega–el sancta sanctorum en el que guardan sus mejores cosechas y sus antiguas herramientas– antes de una comida campestre –con cesta de picnic– con productos de la zona acompañada, como no, con vinos de Burdeos. Tras un descanso a la sombra, continuaría con un tour en bicicleta para abrir el apetito antes de la cena con maridaje.

La ciudad del vino

¿En qué ciudad podía construirse una auténtica ciudad del vino más que en Burdeos? La Cité des Civilisations du Vin abrirá sus puertas a lo largo de 2016 en un impresionante edificio, no sólo las bodegas se modernizan, en el que disfrutar de una inmersión completa en la cultura del vino desde sus orígenes, además de de una vista panorámica de la ciudad desde su azotea.

Burdeos Ecole du Vin

Un capricho que ningún amante del vino debería perderse en una región vinícola como Burdeos.

 


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *